El 4 de abril de 1931 el prestigioso diario estadounidense New York Times abría con el titular: “Use of solar energy is near a solution”- “El uso de la energía solar está cerca de ser una solución”. Casi 90 años después, millones de personas en todo el mundo se abastecen de electricidad a través de energías renovables como lo es la energía solar y cada vez son más aquellos que se suman al cambio conscientes de que los combustibles fósiles son limitados y de sus efectos perjudiciales para el medioambiente, como causa principal del calentamiento global.
La energía solar: una energía renovable
La energía renovable es aquella que puede obtenerse de fuentes naturales de forma ilimitada y que es capaz de regenerarse naturalmente. Entre las energías renovables, contamos con la eólica o la hidráulica, o la energía solar, aquella producida por la luz del sol y empleada para generar electricidad o producir calor.
Ésta última, se trata de una fuente de energía inagotable, y es que, según la NASA, al sol le quedan 6.500 millones de años de vida. También está considerada como una energía limpia y con gran potencial ya que, solo la radiación solar podría satisfacer las necesidades energéticas globales unas 4.000 veces cada año. Asimismo, según la “Union of Concerned Scientists”, solo 18 días de irradiación sobre la Tierra contienen la misma cantidad de energía que la acumulada por todas las reservas mundiales de carbón, gas natural y petróleo.

Aunque todavía está poco extendida, siendo Alemania el país que lidera la producción de energía fotovoltaica del mundo, seguida por China (según datos de la EPIA del 2012), se calcula que en 2027 esta energía atenderá el 20% de las necesidades globales.
Ventajas destacadas de la energía solar y su importancia
- Se trata de una energía limpia por lo que no genera los temidos gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global
- Como hemos mencionado con anterioridad, se trata de una fuente inagotable y renovable
- No produce contaminación acústica ya que es una energía de producción silenciosa
En Birba nos volvemos más sostenibles
En 2008, se construyó la fábrica actual que cuenta con 7.000 m2 y en la que, recientemente, hemos apostado por instalar un sistema de placas fotovoltaicas para abastecer la energía que consumimos para producir nuestras galletas y reducir así, el impacto ambiental de nuestras operaciones.

Esta instalación permitirá a Birba reducir anualmente 172 toneladas de CO2 por lo que contribuimos al desarrollo sostenible y a la reducción de emisión de gases invernadero o gases tóxicos contaminantes causantes del calentamiento global.
Por otro lado, el impacto medioambiental generado por esta instalación es nulo dado que se encuentra en el tejado de la fábrica, por lo que no se produce una degradación de los terrenos minimizando así la huella en los ecosistemas circundantes.
Conscientes de que nuestra fábrica se encuentra en un entorno privilegiado, queremos cuidarlo para su conservación y, con esta medida, buscamos reducir al máximo el impacto que generamos en el medioambiente siendo así, un poco más verdes. ??


